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Blue Jeans: «En este nuevo libro doy voz a personajes»

Actualizado: 12 ago 2023


El escritor Blue Jeans (Ester Ramón)



Belén Nebot / Claudia Peña. Castellón.


Blue Jeans es el seudónimo de Francisco de Paula (Carmona, 1978). Saltó a la fama en 2009 con su libro Canciones para Paula, el boom definitivo lo hizo con su saga El Club de los Incomprendidos y está a punto de publicar el libro número 15 que se titula Los Crímenes de Chopin. Es una persona muy risueña y cercana que muestra su simpatía en todo momento. Habla sobre sus inicios en el mundo de la escritura y sobre su nuevo libro sin spoilers que saldrá a la venta el 25 de mayo.


¿Cómo te defines?

—Soy un chico que va cumpliendo años y sigue publicando libros. De hecho, ya voy a publicar el libro número 15. ¡Quién me iba a decir cuando empecé a escribir Canciones para Paula que terminaría dedicándome a ello! (sonríe). Tengo mucha suerte de dedicarme a lo siempre había soñado, ya que con mucho trabajo, esfuerzo y horas lo he conseguido. Por lo demás, soy una persona bastante normal y tranquila que poco a poco va acumulando experiencia en este mundo tan complicado como es el de los libros.


¿Cómo fue el momento en el que la primera editorial acepta publicar tu primera novela después de tantos noes?

—Soy muy incrédulo y una persona muy realista que hasta que no ve las cosas no las celebra. Yo escribía Canciones para Paula en internet y cuando vi que se hizo viral escribí a las editoriales y la editorial Everest me contestó. De hecho, escribí a Recursos Humanos, imaginaos la idea que tenía de ponerme en contacto con editoriales (ríe). Entonces, enviaron mi email a una persona de la editorial e insistieron para que lo miraran, ya que yo estaba teniendo éxito cuando casi nadie escribía en internet. Me reunieron en una feria del libro en Madrid que era de editores y libreros, entre otros. Los jefes de Everest me preguntaron si podía tener la novela terminada en 15 días, les dije que sí era capaz y así fue como terminé Canciones para Paula. Llamé a mi madre corriendo y le dije: «Mamá, creo que he dado en la tecla después de tantos fallos y esta vez esto va por buen camino». Fue la primera vez y la única, creo, que en diez o quince años me consideré a mí mismo escritor. Ahora digo abiertamente que soy escritor, pero me costó mucho admitirlo y referirme a mí mismo como tal, pero ese día sí se lo dije a mi madre.


¿Por qué has decidido escribir sobre misterio?

—Hay que salir de la zona de confort de vez en cuando porque puedes terminar hartándote de ti mismo. No quería cansar al lector ni cansarme a mí. Necesitaba un cambio, no un cambio brusco porque tampoco me quería alejar de lo que había hecho. Tampoco pretendía perder la esencia de Blue Jeans. Soy lector de novela negra, me apetecía escribir sobre misterio sin dejar el mundo de los jóvenes e introduciendo el misterio como eje principal. Hablé con la editorial y los jefes lo vieron muy bien.


¿Cómo surgió la idea de Los Crímenes de Chopin?

—Después de El Campamento necesitaba una idea para el libro de 2022 y no se me había ocurrido nada. A raíz de la pandemia cada vez me costaba más dormir y mi pareja Ester y yo decidimos ponernos música chill out o música clásica para conciliar el sueño. Entonces, uno de esos días, me viene un flash a la mente: Los Crímenes de Chopin. Pensé: «Ostras, esto como título de un libro está guay» (ríe). Entonces, me levanté y escribí en un mensaje de WhatsApp a Ester una historia que finalmente ha sido parecida a la definitiva. Por la mañana cuando Ester se levantó y vio el mensaje que le mandé me dijo: «¿Esto qué es?», y yo le contesté: «Esto es el nuevo libro». Así de caprichoso es el destino, no sé de dónde saldría aquella idea (sonríe).


¿De qué trata el libro?

—La historia se desarrolla en Sevilla en el año 2019. De hecho, es la primera novela que está ambientada en esta ciudad. Ocurren una serie de robos en distintas casas y una noche aparece un cadáver en una de estas. Al ladrón le apodan «Chopin» porque siempre deja una partitura del músico como firma de los robos. Nikolai Olejnik es un chico polaco que vino cuando era muy pequeño con su abuelo a España, concretamente a esta ciudad. Es un chico que tiene una vida complicada y se la gana robando desde que su abuelo falleció. Cuando salga el libro podréis ver lo que pasa porque no quiero hacer spoiler, pero que sea polaco tiene su explicación dentro de la historia. Se convierte en el principal sospechoso y acude a Celia Mayo, la detective privado. Celia tiene una hija llamada Triana que conocerá a Nikolai. Por otra parte, Blanca Sanz es una joven periodista que trabaja en el periódico El Guadalquivir. Blanca recibe una llamada en la que le desvelan datos confidenciales que le harán obsesionarse con el caso «Chopin» hasta averiguar el autor de los robos.


Blue Jeans (Constanza Niscovolos)


Es la primera vez que escribes una historia ambientada en tu ciudad natal.

—Antes escribía las historias en Madrid porque llevo viviendo aquí muchos años y también es una buena ciudad para contar historias, pero me apetecía cambiar porque para mí Sevilla es de las ciudades más bonitas en las que he estado y no es porque sea la mía, creo que tiene una magia especial, una idiosincrasia en su gente y es lo que he intentado transmitir. Espero no haber metido mucho la pata (ríe). Además, yo soy de Carmona (Sevilla), y cuando era pequeño los fines de semana iba con mis padres y mis abuelos a la capital a comprar sellos, a los conventos a por dulces, a pasear por el parque María Luisa… Tengo recuerdos muy bonitos de esta ciudad, es la que he querido transmitir y contar en esta novela. Los sevillanos se sentirán muy identificados con todo lo que he contado y el que no sea de Sevilla descubrirá lo bonita que es y razones para visitarla.


¿Qué nos puedes contar acerca de los personajes?

—Hay cuatro personajes principales. Celia Mayo es la detective privado y anteriormente regentaba una cafetería. Es una mujer que pierde a su marido que era Policía Nacional, decide investigarlo por su cuenta y en esa investigación descubre que ella quiere ser detective. Tiene una hija llamada Triana y ambas viven en el barrio de Santa Cruz. Como dato curioso, el apellido de Nikolai Olejnik es el de mi traductora en polaco que tradujo El Club de los Incomprendidos y Algo tan sencillo. Blanca Sanz es una joven periodista con mucho afán por descubrir toda la verdad sobre el caso.


¿Qué tiene Los Crímenes de Chopin que no tengan tus otras novelas sobre la misma temática?

—Aunque tenga el patrón de La Chica Invisible, es una historia diferente. Creo que tiene más personajes adultos que el resto de libros. Incluso hay un personaje que tiene voz, que es Celia Mayo. Luego, la periodista tiene 22 años y también es una medio adulta. Por ello, creo que es diferente del resto de libros, ya que doy voz a personajes y hay adultos metidos en la historia que son importantes y tienen sus propios capítulos. Además, voy cruzando historias y, aunque sea un relato que tiene el sello Blue Jeans, sí que hay elementos diferentes, el ritmo va in crescendo, va poco a poco presentando a los personajes y a partir de más o menos la mitad del libro se vuelve todo frenético. Ahora espero que les guste a los lectores. Estoy hablando demasiado del libro (sonríe y ríe).


Todas tus novelas tienen una banda sonora, ¿cuál has escogido para esta?

—Eso ya no te lo puedo contar (ríe). Tengo la lista de Spotify hecha, creo que esta vez son 15 canciones con alguna de Chopin, evidentemente. La periodista tiene a una cantante favorita y salen varias canciones de ella. Niko también tiene su grupo de música favorito, pero como en todas mis novelas, hay canciones de todo tipo. Creo que esta vez también vamos a añadir un código QR al final del libro para que la gente tenga las canciones que forman parte de esta historia, o por lo menos yo lo he pedido.


El escritor Blue Jeans (Ester Ramón)


En tu último libro El Campamento tuviste que investigar sobre varios temas para escribirlo, ¿en este también has tenido que realizar alguna búsqueda exhaustiva?

—Sí, Google siempre está abierto (ríe). Esta vez he hecho de callejero por Sevilla para saber cuánto se tarda andando de un sitio a otro. He tenido que mirar bastante Google Maps, incluso me compré un mapa de la ciudad y puse imanes de colores en los sitios donde habían sido los atracos. También he tenido momentos de investigación: saber quién está al mando de la comisaría, quién investiga un caso de asesinato… Luego cosas más pequeñitas pero muy eficientes, como por ejemplo si hay un ciego en el libro es importante identificar algunas cosas, cómo funciona el tema de los perros guías…


¿Cómo ha sido para ti pasar de escribir historias de amor a historias de misterio? ¿Tenías miedo de perder lectores por si este género no tenía una buena acogida, tanto por parte de tus lectores fieles como por parte del nuevo público?

—Tenía miedo al principio porque yo no sabía si el lector de toda la vida se iba a quedar o se iba a ir, si iba a conseguir terminar una novela de ese tipo o atrapar a la gente que le gustaba el misterio. Por suerte todo ha salido bien, habrá gente que se habrá ido, pero en general las cosas han ido muy bien y La Chica Invisible me está dando muchas cosas buenas (sonríe orgulloso). Al fin y al cabo, para mí es más importante que se hagan conocidos los libros, no yo.


¿Qué le dirías a tu yo de cuando empezó a escribir novelas en blogs y ninguna editorial estaba interesada en publicarlas?

—Le diría que estuviera tranquilo, que tenga paciencia y que a lo mejor esas novelas no tenían el nivel suficiente para salir publicadas. Siempre tendemos a echar la culpa a los demás. Ya conozco el mundo de la editorial, sé como funciona, todos queremos publicar, ser súper venta, pero es muy complicado, se requiere un nivel mínimo que a lo mejor yo en ese momento no tenía. Luego, conforme vas publicando libros te vas haciendo exigente. Mi primer libro no tiene nada que ver con los actuales porque vas cambiando tu forma de escribir o de expresarte. Tenía mucha ilusión y mucho entusiasmo, pero quizá me faltaba experiencia y práctica. Creo que estuvo bien que no me publicaran en su día. Así que le diría no se rinda y que puede ser que llegue un día en el que consiga publicar una novela (sonríe emocionado).





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